La globalización

El concepto de globalización es hoy utilizado por múltiples disciplinas y campos del saber, como la Historia, Antropología, Geografía, Sociología, Economía, Derecho, Artes, Literatura y Ciencias Políticas. También es necesario mencionar que es un concepto que genera fuertes disputas ideológicas y distintas formas de concebir el mundo.

La globalización permitió una rápida conexión entre diferentes partes del mundo a través de la denominada “realidad virtual” (Internet, por ejemplo), pero también a través de las formas de transporte de personas y mercancías (incluido el dinero).

Desde un punto de vista territorial, es una etapa (hasta aquí la última del capitalismo) caracterizada por importantes cambios en la organización del trabajo y de la producción y por el gran desarrollo de los medios de comunicación e información y de transporte, por lo que originó redefiniciones de la lógica espacial del mundo.

También la difusión cultural desde Occidente (principalmente desde Estados Unidos) hacia gran parte del planeta produjo espacios desprovistos de identidad regional y, por el contrario, muy semejantes entre sí en distintos lugares del mundo, como los shoppings (centros comerciales), los negocios de comida rápida, las autopistas, etcétera.

Neoliberalismo

Desde un punto de vista socioeconómico, este proceso surge con fuerza luego de la caída del comunismo soviético y el consecuente renacimiento de las políticas liberales de mercado, que recibieron el nombre de neoliberalismo.

En este proceso actual, la toma de poderes se torna cada vez más económica que política, por lo que se consolidan ciertas instituciones como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), que muchas veces dictan políticas para los países tercermundistas, los que ven de ese modo restringida su soberanía.

Consumo

Desde la óptica del consumo, este proceso supone la mundialización de pautas culturales derivadas de los alcances tecnológicos de los medios de comunicación e información y de la rapidez y volumen del comercio internacional, posibilitado por las mejoras en los sistemas de transporte.

Producción

Desde la óptica de la producción, la globalización se caracteriza por las desigualdades cada vez mayores entre los países centrales y los periféricos (o desarrollados y subdesarrollados) y por la descentralización de los procesos productivos de las grandes empresas originarias de los países desarrollados, con filiales en los países subdesarrollados que les brindan mano de obra barata, recursos naturales a disposición sin o con pocas restricciones legales y posibilidades de desechar fácilmente los residuos del proceso productivo, sin sanciones ni limitaciones económicas y que les permite colocar sus productos en mercados nuevos a costos cada vez menores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *