Grandes culturas de Mesoamérica

No todas las culturas americanas evolucionaron hacia la formación de imperios, pero en dos zonas –en Mesoamérica, región que comprende desde el centro de México a Costa Rica, y en la América andina– surgieron importantes organizaciones políticas, algunas de ellas realmente impresionantes por la calidad de su arquitectura y arte, y la extensión de sus dominios.

Rasgos comunes

Igual que los imperios del Viejo Mundo, los de América tuvieron rasgos comunes, aunque también hubo diferencias:

  • Nacieron tras una evolución de siglos, llegaron a su apogeo y declinaron, algunos abruptamente.
  • Sus gobernantes se proclamaban intermediarios con los dioses o directamente hijos de dios.
  • A estos dioses se los representaba como seres mitológicos, mezcla de hombre y animal o de diferentes animales.
  • Por lo general, hacían sacrificios humanos a estas deidades.
  • La sociedad se dividía en clases sociales muy marcadas.
  • Los pueblos sojuzgados fueron esclavizados, y proveían grandes contingentes de mano de obra para los cultivos y la construcción de ciudades, edificios y pirámides.
  • A los pueblos conquistados se les obligaba a entregar tributos en minerales o productos agrícolas (maíz, ají, pavos, miel en Mesoamérica; maíz, ají, papas, coca, algodón en los Andes).
  • Basaban su subsistencia en la agricultura.
  • En los imperios costeros, la pesca era parte fundamental de la dieta.
  • Construyeron grandes y complejos sistemas de irrigación.
  • Imágenes comunes en el arte: peces, sapos, serpientes, felinos, águilas, cóndores, y cabezas-trofeo de sus enemigos derrotados.
  • Técnicas similares en cerámica, metalurgia, tejido y arte plumario.
  • Intercambio permanente entre regiones, por la variedad de pisos ecológicos.

Los olmecas, los primeros en formar Estados

Fue la primera cultura en surgir en la costa del golfo de México, hacia 1200 a. C., y habría de ser la de mayor duración: mil años. En su principal ciudad (hoy conocida como La Venta) se construyó la primera pirámide de Mesoamérica, alrededor de 1000 a. C. Dejaron monumentales cabezas humanas esculpidas en piedra, de tres a cuatro m de alto, de varias toneladas de peso cada una.

Esta cultura influyó en todas las civilizaciones mesoamericanas. Siguiendo a los olmecas, todas hicieron sacrificios humanos; construyeron pirámides; utilizaron el calendario (de 365 días, dividido en 18 meses de 20 días más cinco al final del año); fueron grandes escultores en piedra y practicaron el ritual juego de la pelota.

Su auge llegó hacia el año 800 a. C., y unos cinco siglos después se encontraba en plena decadencia.

Los zapotecas

Se desarrolló justo hacia 800 a. C., en el sur de Oaxaca y el istmo de Tehuantepec. Su principal centro fue Monte Albán y llegó a su apogeo político, militar y técnico entre 350 y 700 d. C., cuando se llenó de edificios, estadios para el juego de pelota e impresionantes tumbas.

Los mayas

Sus ancestros se iniciaron alrededor de 600 a. C. en el sur y sureste de México, y se expandieron en la zona del Petén, actuales Guatemala y Belice (200 a. C.), con ciudades como Nakbé, El Mirador (que tiene la pirámide más alta de América), Cival, etc. Alrededor de 300 d. C. se inició el conocido como Período Clásico cuando, al absorber una variedad de pueblos y culturas, las ciudades-Estado mayas se expandieron desde el sur de México hasta El Salvador. De este período, que duró hasta el siglo VII, son Tikal, Quiriguá, Uaxactín, Palenque, Copán, Río Azul, etc.

Perfeccionaron la astronomía, las matemáticas (con base 20 y con base 5), inventaron el cero y también la escritura con logogramas. Fueron grandes arquitectos.

Llegaron a su máximo esplendor en el siglo VIII. Pero en el siglo IX, de manera tan rápida como incomprensible, esas magníficas ciudades fueron totalmente abandonadas, la última hacia 890. Así se produjo lo que se llama “el colapso maya”. No fue la gente la que desapareció (las actuales poblaciones indígenas de Guatemala, Honduras y el sur de México son descendientes de los mayas); fue el modelo de ciudad-Estado el que se desintegró por completo. ¿A qué se debió este fenómeno? Algunos historiadores suponen que a una sequía prolongada de varios años, producida en parte por la deforestación de cada vez mayores extensiones para el cultivo del maíz. La hambruna resultante hizo que la población se rebelara contra sus dominadores, que ya no podían cumplir sus promesas de atraer la lluvia cada año.

En Yucatán surgieron otras ciudades mayas, como Chichén Itzá, Uxmal y Palenque, que alcanzaron su esplendor alrededor de 950, pero también quedaron vacías en el siglo XI.

Los mexicas o aztecas

Donde hoy se asienta la quinta ciudad más grande del mundo, Ciudad de México, hubo importantes culturas precolombinas. Muy cerca de la actual ciudad se encuentran las pirámides de Teotihuacán, producto de una civilización que se desarrolló desde 300 a. C. hasta 650 d. C., aunque después volvió a surgir hasta apagarse hacia 950.

Los toltecas dominaron el valle central desde 950 a 1200; su capital fue Tula. Luego surgió una dinastía de gobernantes mexicas, que dominaron el valle de México hacia 1210 y fundaron su capital, Tenochtitlán, en medio de la laguna de México, hacia 1325. Mediante la Triple Alianza (entre las ciudades-Estado de Texcoco, Tlacopan y México-Tenochtitlán), hacia 1427 se inició la expansión del Imperio azteca. Bajo Moctezuma I (ca. 1450), los mexicas alcanzaron su apogeo, sometiendo no solo el valle central, sino grandes zonas del este, norte y sur de México.

Fue una civilización compleja y sofisticada, con logros económicos, militares y comerciales. La capital, Tenochtitlán, llegó a tener 250.000 habitantes, igual que Nápoles o Constantinopla de la época. Este imperio concluyó con la conquista española.

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